La guía sobre tipo de proyectos

Tipo de Proyecto Ágil

La metodología ágil es una forma popular y eficiente de gestionar el riesgo y los requisitos. Es un enfoque de gestión de proyectos que tiene mayor adopción porque es más adecuado para gestionar riesgos y requisitos.

La metodología ágil se creó en la década de 1990 como una alternativa a las metodologías en cascada, que son más rígidas en su enfoque. La metodología ágil es iterativa, con ciclos de desarrollo incrementales que permiten la retroalimentación de las partes interesadas y los clientes, al mismo tiempo que los mantiene actualizados sobre el progreso. Esto permite acomodar nuevos requisitos o cambios de dirección sin mayores interrupciones o retrasos.

El ciclo de vida ágil del proyecto es un término utilizado para describir el proceso de entrega de proyectos de una manera ágil. Se ha demostrado que este método es efectivo para muchos tipos diferentes de proyectos, y es una metodología que ha ganado popularidad durante la última década.

El ciclo de vida ágil del proyecto incluye los siguientes pasos:

-Fase de planificación: la fase de planificación consiste en definir el alcance del trabajo, las metas y los objetivos del proyecto. También es importante definir quién estará involucrado en el proyecto.

-Fase de implementación: la fase de implementación es donde pones tu plan en acción creando entregables y asignando tareas a los miembros del equipo.

-Fase de seguimiento: la fase de seguimiento implica revisar el progreso de las tareas, buscar posibles problemas y hacer los ajustes necesarios.

-Clausura

Por su naturaleza la metodología ágil es adecuada para proyectos donde el alcance no esta completamente definido al principio y el riesgo de cambio a los requerimientos es alto, como por ejemplo en la industria de desarrollo de Software o servicios de consultoria.

Tipo de Proyecto Cascada

La metodología del proyecto en cascada es un proceso de diseño secuencial que se usa a menudo en proyectos de construcción. Tiene las siguientes fases, donde la de planificación es muy importante puesto que una vez se defina el alcance y los requisitos del proyecto tienden a ser difíciles de cambiar y aparece la gestión del cambio del alcance.

1. Inicio: esta fase incluye el análisis inicial del problema y el desarrollo de una comprensión de lo que se necesita.

2. Planificación: la siguiente fase de este proceso es desarrollar un plan sobre cómo lograr la meta o resolver el problema, generalmente dividiéndolo en partes manejables e identificando dependencias y riesgos.

3. Ejecución: esta fase implica trabajar en tareas individuales, ya sea de forma independiente o con otros miembros del equipo, hasta completar cada tarea.

4. Monitoreo y control: la etapa final de este proceso consiste en verificar que todas las tareas se hayan completado con éxito, identificar cualquier problema que pueda haber ocurrido durante la ejecución y tomar las medidas correctivas necesarias para garantizar una finalización exitosa.

  1. Cierre del Proyecto.

Tipo de Proyecto Híbrido

Esta sección trata sobre el ciclo de vida del proyecto híbrido y cómo se puede utilizar para gestionar proyectos. Este ciclo de vida de proyecto híbrido es una combinación de metodologías de gestión de proyectos ágiles y en cascada. En el proyecto hibrido se puede tomar partes del alcance del proyecto para ser gestionadas como subproyectos con su propio ciclo de vida.

Tomemos el ejemplo de la implementación de un centro de datos. La parte de la obra civil y construcción del centro de datos, la adquisición de los equipos respectivos tienden a ser proyectos donde el riesgo e incertidumbre asociado a los requerimientos no cambia mucho con el tiempo, por lo tanto dichos sub proyectos dentro del gran proyecto de creación del centro de datos se prestan para ser implementados por medio de una metodología en cascada. Para continuar con el ejemplo los subproyectos de crear el software de gestión de la red del centro de datos, el cual tiene unos requerimientos muy particulares y a la medida pueden ser candidatos para ser implementados con una metodología ágil la cual facilita la colaboración continua y constante durante la ejecución del proyecto entre el equipo del proyecto y el los beneficiarios y clientes del proyecto.

Comparación entre tipos de proyecto

La metodología ágil es un ciclo de vida del proyecto con ciclos de desarrollo más cortos, lo que permite que el equipo entregue el producto en poco tiempo. En la metodología ágil, los requisitos no están finalizados y se pueden realizar cambios en ellos en cualquier momento. Esta es la razón por la cual la metodología ágil se considera un enfoque adaptativo. El ciclo de vida del proyecto en cascada tiene un enfoque lineal, donde todos los requisitos se finalizan al comienzo del proceso y no hay oportunidad de cambios durante el desarrollo.

El ciclo de vida del proyecto híbrido se encuentra en algún lugar entre los ciclos de vida del proyecto ágil y en cascada. Tiene algunos de los beneficios de ambos métodos, pero también tiene algunas desventajas que ambos métodos tienen.

¿Cómo escoger un tipo de proyecto?

Es importante elegir un proyecto que esté alineado con los objetivos de la organización. Debe ser algo que ayude a la organización a alcanzar sus metas y objetivos.

Lo primero que debe hacer es identificar cuáles son las necesidades de su organización. ¿Qué está tratando de lograr? ¿Cuáles son sus metas y objetivos? Una vez que los haya identificado, puede comenzar a buscar proyectos que se alineen con ellos. Algunos criterios relevantes son:

Aspectos Financiero: Estudios como el de retorno de inversión o tiempo necesario para recuperar la inversión del proyecto son importantes a la hora de escoger un tipo de proyecto.

Medición de impacto: No todo en la vida es dinero y en cuanto a proyectos se refiere es importante poder medir el impacto que el proyecto puede tener en los beneficiados o Interesados en el proyecto. Es por eso que medidas que intenten cuantificar el impacto del proyecto pueden ser útiles cuando la justificación directa del proyecto no es necesariamente económica, como por ejemplo cantidad de personas alcanzadas o impactadas (positivamente) o la mejora en la imagen de la organización que patrocina el proyecto.

Nivel de incertidumbre: Si los requisitos del proyecto están claramente definidos (ejemplo: necesitamos construir un edificio de X area y Y pisos) y los requisitos no son propensos a muchos cambios durante la ejecución del proyecto suele ser un criterio importante para escoger el tipo de proyecto y su respectivo ciclo de vida.

Modalidad de contratación: Curiosamente la misma forma en que se contrata el proyecto tiene una incidencia directa en la relación entre el cliente y el ejecutor del proyecto. Si el alcance del proyecto es contratado por medio de una modalidad a costo fijo, como suele ser contratado en modalidad licitación de gobierno, este esquema le pasa la mayoría del riesgo a la organización que ejecuta y por lo tanto esta buscara optimizar y recortar costos y duración lo más posible para lograr aumentar o preservar su utilidad. De tal manera bajo la modalidad de contratación de costo fijo el riesgo en demoras es principalmente de la organización que ejecuta y se disminuye la viabilidad de cambios al alcance para lograr mantener el ritmo de ejecución. En contraste, la modalidad de contratación por tarifa (equiparable a un taxímetro) suele dar mayor libertad y facilita la incorporación de cambios al alcance pero aumenta el riesgo de aumento de presupuesto hacia el cliente o patrocinador del proyecto.